El ruido no cesaba aqui dentro y la sangre enfriaba cada vez mas, mi mirada se perdió y el reloj dejó de caminar, un alma moribunda lloraba, a gritos rogaba piedad, una escencia pura y dominante se adentró en este corazón. La luz se apagó, el telón se vino abajo y el feretro cerró, aprisionado en vida... Caminando sin mirar atras y vagando entre fantasmas que aterrorizan cada vez mas,
a cada paso, como sombras tras de mi, como viento arrancandome la piel... Como tormenta invensible y caos dentro de mi, solo una luz al terminar, que me llevará a un glorioso final, a un lugar mejor donde no sepa como amar, a postrarme ante los pies del olvido, a sanar para siempre cada herida, a sentir una ultima melodia... eterna.
A ese lugar que en sueños y pesadillas he fabricado para nosotros.
